Loma Plata y Filadelfia
son las dos ciudades más
importantes de la
comunidad mennonita y
fueron fundadas a
finales de la década de
1920. En ellas se ha
desarrollado no
solamente una cultura
específica, transmitida
a lo largo de los siglos
a través de la religión,
sino también una
infraestructura
productiva que ha
permitido a sus
habitantes uno de los
más altos ingresos per
capita en América Latina.
Neuland, Lolita y Paratodo son también comunidades mennonitas en las que convergen la fe inculcada por Menno Simmon con las modernas técnicas de producción agropecuaria, la fabricación de productos lácteos y el procesamiento de sésamo, maní y otros productos.
Integradas a estas comunidades cuya historia puede ser conocida en los respectivos museos, se encuentran las comunidades indígenas de las etnias nivaklé, ayoreo y lengua, que conservan sus rasgos culturales y desarrollan un trabajo de alta calidad y creatividad en sus respectivas artesanías.
Neuland, Lolita y Paratodo son también comunidades mennonitas en las que convergen la fe inculcada por Menno Simmon con las modernas técnicas de producción agropecuaria, la fabricación de productos lácteos y el procesamiento de sésamo, maní y otros productos.
Integradas a estas comunidades cuya historia puede ser conocida en los respectivos museos, se encuentran las comunidades indígenas de las etnias nivaklé, ayoreo y lengua, que conservan sus rasgos culturales y desarrollan un trabajo de alta calidad y creatividad en sus respectivas artesanías.





